Shrek se ha vuelto un hombre de familia domesticado, y extraña los días en los que se sentía como un verdadero ogro. Engañado por el astuto Rumpelstiltskin, se encuentra en una versión distorsionada de la realidad en la cual los ogros son perseguidos, Rumplestiltskin es rey y Shrek y Fiona nunca se conocieron.